La historia
Relato adaptado por Bible Sundays y contrastado con Daniel 6 en Reina-Valera 1909. No es una cita ni una traducción de la Biblia. Se resume el pasaje y se omiten detalles gráficos.
Una ley contra la oración
Daniel servía al rey Darío con honradez, y el rey pensaba ponerlo sobre todo el reino. Otros gobernantes, por envidia, buscaron una falta en él y no la hallaron. Entonces convencieron al rey de firmar una ley: durante treinta días nadie podría pedir nada a ningún dios ni hombre, sino solo al rey.
Daniel sigue orando
Daniel supo que la ley estaba firmada, pero entró en su casa y, con las ventanas abiertas hacia Jerusalén, oró y dio gracias a Dios tres veces al día, como siempre. Lo acusaron ante el rey. Darío se entristeció y quiso librarlo, pero la ley no podía cambiarse. Daniel fue echado en el foso de los leones, y el rey le dijo que su Dios lo libraría.
Dios cierra la boca de los leones
El rey pasó la noche sin comer ni dormir. Al amanecer corrió al foso y llamó a Daniel. Daniel respondió que Dios había enviado su ángel y había cerrado la boca de los leones. Lo sacaron sin ninguna herida, porque había confiado en su Dios. Darío escribió a todo su reino que temieran al Dios de Daniel.
Un versículo del relato
TEXTO BÍBLICO · Daniel 6:22 · REINA-VALERA 1909
El Dios mío envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen mal: porque delante de él se halló en mí justicia: y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho lo que no debiese.
Se conserva la ortografía histórica de esta edición.
Para conversar
- ¿Por qué Daniel siguió orando aunque había una ley que lo prohibía?
- ¿Cómo se sintió el rey Darío durante la noche?
- ¿Qué aprendemos de Daniel sobre hablar con Dios cada día?
