Salmos 22

    Reina-Valera 1909 · Se conserva la ortografía histórica.

    Capítulos de Salmos

    1Al Músico principal, sobre Ajeleth-sahar: Salmo de David. DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor?

    2Dios mío, clamo de día, y no oyes; y de noche, y no hay para mí silencio.

    3Tú empero eres santo, tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

    4En ti esperaron nuestros padres: esperaron, y tú los libraste.

    5Clamaron á ti, y fueron librados: esperaron en ti, y no se avergonzaron.

    6Mas yo soy gusano, y no hombre; oprobio de los hombres, y desecho del pueblo.

    7Todos los que me ven, escarnecen de mí; estiran los labios, menean la cabeza, diciendo:

    8Remítese á Jehová, líbrelo; sálvele, puesto que en él se complacía.

    9Empero tú eres el que me sacó del vientre, el que me haces esperar desde que estaba á los pechos de mi madre.

    10Sobre ti fuí echado desde la matriz: desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.

    11No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; porque no hay quien ayude.

    12Hanme rodeado muchos toros; fuertes toros de Basán me han cercado.

    13Abrieron sobre mí su boca, como león rapante y rugiente.

    14Heme escurrido como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron: mi corazón fué como cera, desliéndose en medio de mis entrañas.

    15Secóse como un tiesto mi vigor, y mi lengua se pegó á mi paladar; y me has puesto en el polvo de la muerte.

    16Porque perros me han rodeado, hame cercado cuadrilla de malignos: horadaron mis manos y mis pies.

    17Contar puedo todos mis huesos; ellos miran, considéranme.

    18Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.

    19Mas tú, Jehová, no te alejes; fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda.

    20Libra de la espada mi alma; del poder del perro mi única.

    21Sálvame de la boca del león, y óyeme librándome de los cuernos de los unicornios.

    22Anunciaré tu nombre á mis hermanos: en medio de la congregación te alabaré.

    23Los que teméis á Jehová, alabadle; glorificadle, simiente toda de Jacob; y temed de él, vosotros, simiente toda de Israel.

    24Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, ni de él escondió su rostro; sino que cuando clamó á él, oyóle.

    25De ti será mi alabanza en la grande congregación; mis votos pagaré delante de los que le temen.

    26Comerán los pobres, y serán saciados: alabarán á Jehová los que le buscan: vivirá vuestro corazón para siempre.

    27Acordarse han, y volveránse á Jehová todos los términos de la tierra; y se humillarándelante de ti todas las familias de las gentes.

    28Porque de Jehová es el reino; y él se enseñoreará de las gentes.

    29Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra: postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma.

    30La posteridad le servirá; será ella contada por una generación de Jehová.

    31Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, su justicia que él hizo.

    Bible Sundays · Reina-Valera 1909 · Dominio público