Proverbios 29

    Reina-Valera 1909 · Se conserva la ortografía histórica.

    Capítulos de Proverbios

    1EL hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado; ni habrá para él medicina.

    2Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra: mas cuando domina el impío, el pueblo gime.

    3El hombre que ama la sabiduría, alegra á su padre: mas el que mantiene rameras, perderá la hacienda.

    4El rey con el juicio afirma la tierra: mas el hombre de presentes la destruirá.

    5El hombre que lisonjea á su prójimo, red tiende delante de sus pasos.

    6En la prevaricación del hombre malo hay lazo: mas el justo cantará y se alegrará.

    7Conoce el justo la causa de los pobres: mas el impío no entiende sabiduría.

    8Los hombres escarnecedores enlazan la ciudad: mas los sabios apartan la ira.

    9Si el hombre sabio contendiere con el necio, que se enoje ó que se ría, no tendrá reposo.

    10Los hombres sanguinarios aborrecen al perfecto: mas los rectos buscan su contentamiento.

    11El necio da suelta á todo su espíritu; mas el sabio al fin le sosiega.

    12Del señor que escucha la palabra mentirosa, todos sus ministros son impíos.

    13El pobre y el usurero se encontraron: Jehová alumbra los ojos de ambos.

    14El rey que juzga con verdad á los pobres, su trono será firme para siempre.

    15La vara y la corrección dan sabiduría: mas el muchacho consentido avergonzará á su madre.

    16Cuando los impíos son muchos, mucha es la prevaricación; mas los justos verán la ruina de ellos.

    17Corrige á tu hijo, y te dará descanso, y dará deleite á tu alma.

    18Sin profecía el pueblo será disipado: mas el que guarda la ley, bienaventurado él.

    19El siervo no se corregirá con palabras: porque entiende, mas no corresponde.

    20¿Has visto hombre ligero en sus palabras? más esperanza hay del necio que de él.

    21El que regala á su siervo desde su niñez, á la postre será su hijo.

    22El hombre iracundo levanta contiendas; y el furioso muchas veces peca.

    23La soberbia del hombre le abate; pero al humilde de espíritu sustenta la honra.

    24El aparcero del ladrón aborrece su vida; oirá maldiciones, y no lo denunciará.

    25El temor del hombre pondrá lazo: mas el que confía en Jehová será levantado.

    26Muchos buscan el favor del príncipe: mas de Jehová viene el juicio de cada uno.

    27Abominación es á los justos el hombre inicuo; y abominación es al impío el de rectos caminos.

    Bible Sundays · Reina-Valera 1909 · Dominio público