1 Tesalonicenses 4

    Reina-Valera 1909 · Se conserva la ortografía histórica.

    Capítulos de 1 Tesalonicenses

    1RESTA pues, hermanos, que os roguemos y exhortemos en el Señor Jesús, que de la manera que fuisteis enseñados de nosotros de cómo os conviene andar, y agradar á Dios, así vayáis creciendo.

    2Porque ya sabéis qué mandamientos os dimos por el Señor Jesús.

    3Porque la voluntad de Dios es vuestra santificación: que os apartéis de fornicación;

    4Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificación y honor;

    5No con afecto de concupiscencia, como los Gentiles que no conocen á Dios:

    6Que ninguno oprima, ni engañe en nada á su hermano: porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y protestado.

    7Porque no nos ha llamado Dios á inmundicia, sino á santificación.

    8Así que, el que menosprecia, no menosprecia á hombre, sino á Dios, el cual también nos dió su Espíritu Santo.

    9Mas acerca de la caridad fraterna no habéis menester que os escriba: porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis los unos á los otros;

    10Y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Empero os rogamos, hermanos, que abundéis más;

    11Y que procuréis tener quietud, y hacer vuestros negocios, y obréis de vuestras manos de la manera que os hemos mandado;

    12A fin de que andéis honestamente para con los extraños, y no necesitéis de nada.

    13Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.

    14Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús.

    15Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros á los que durmieron.

    16Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero:

    17Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

    18Por tanto, consolaos los unos á los otros en estas palabras.

    Bible Sundays · Reina-Valera 1909 · Dominio público